Pasivas, rutinarias o monótonas son la descripción que reciben algunas escuelas tradicionales que
permanecen estancadas con métodos educativos empleados desde hace decenas de años. Si bien el
niño y sus necesidades siempre han estado latentes, los sistemas educativos tradicionales, se ocupan
más de trabajar en técnicas trilladas que en otorgar una educación integral.
La educación se actualiza, deja de centrarse únicamente en el conocimiento para dar paso a una
enseñanza sistémica y armónica que contempla al estudiante como un ser con todas sus facultades,
con capacidad de juicio y análisis, creativo y reflexivo.
En la oferta académica de las escuelas personalizadas en León Guanajuato y en el país, algunas
veces se confunde el concepto al definirlo como dar un servicio “personal” educativo a cada niño, lo que
se traduce en que el número de niños atendidos por un maestro se reduce para que la educación sea
directa. Sin embargo es necesario resaltar que también al tener en el propio título la idea de “persona”,
se refiere a que es educación en función del estudiante, donde persona y educación se corresponden y
mezclan mutuamente.
Recordemos que la educación personalizada se adecua a la peculiaridad de cada niño, a sus
capacidades, a su propio ritmo de aprendizaje, a sus motivaciones personales, creencias, etc.
En cada aula y con el trabajo diario, se propone hacer autónomos a los estudiantes para que incluso su
toma de decisiones sea responsable y por ende, las consecuencias de sus actos también se afronten
con la misma responsabilidad.
María Montessori en su propuesta educativa mencionó: “Cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo
para el desarrollo”. Este concepto tan importante, es fundamental en la educación personalizada. Se
refiere a la invitación permanente al estudiante a la actividad. Hay muchas acciones que los niños

pueden y deben realizar por sí mismos y que en muchos casos los maestros o hasta los padres de
familia realizan, influenciando con ello en el desarrollo del niño.
En este caso, el papel del maestro es orientar e invitar a la reflexión, explicar lo justo y motivar el
ejercicio, el esfuerzo y la práctica de cada conocimiento. Investigar, descubrir, experimentar y actuar
sólo bajo la guía del tutor pero con la iniciativa propia del niño, logrará incrementar su creatividad
innata. En este proceso de creación debe respetarse la originalidad para así generar fe y confianza en
el niño creador.
Tan determinante es la creatividad, que no es un proceso aislado; es un componente dentro de muchas
actividades y perteneciente a un sistema con diversas fases entre las que destacan: la preparación
(recabar la información), la incubación (la mezcla de las ideas), la iluminación (desarrollo) y la
verificación (análisis y revisión).
Otra característica fundamental es la parte social. La participación, el trabajo en equipo colaborativo, la
disponibilidad, la comunicación y el diálogo, el interés por los otros y el desarrollo afectivo, son factores
que al trabajarlos y mantenerlos constantes al educar, fomentarán el respeto hacia sí mismo y los
demás.
Los planteamientos bajo los que se trabaja, obviamente contemplan la libertad de acción y no la
imposición para llegar a los objetivos señalados. Al respecto, María Montessori en su propuesta
educativa, relaciona que: “el amor se refiere al respeto, la libertad con responsabilidad, con límites y
estructura”. Es decir, la libertad consciente, prudente que provoca una elección responsable, también es
una manifestación de amor por aprender y educar.
Debe haber un balance muy claro y razonable entre libertad y responsabilidad, ya que la libertad
limitada provoca rebeldía y desobediencia, y la libertad sin responsabilidad provoca caos. Respetar la
libertad del niño, no simboliza que no tenga dirección alguna.
La propuesta educativa de las escuelas personalizadas en León Guanajuato y en general en
cualquier parte del país, debe tener objetivos muy claros en relación a la naturaleza de los propios
estudiantes, en relación a los temas y materiales a utilizar para mejor comprensión y práctica de los
mismos.
Hoy día este método, es necesario implementarlo en las escuelas, proporciona educación integral,
propone la participación de los niños y por consiguiente sus padres, concuerda con los valores
universales y las necesidades del ser humano en un ambiente tan tecnificado como el presente, induce
la formación de un espíritu crítico en niños, sus familias y en el propio personal docente.

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