Todos los centros educativos Montessori que se encuentran en nuestro país y en el mundo son iguales,
no importa si son americanos, europeos o asiáticos y por supuesto el Sistema Montessori en León
Guanajuato, en los colegios que si lo llevan al cien por ciento, no son la excepción.
Los ambientes dentro de este sistema son iguales y tienen el mismo material de trabajo y sobre todo,
manejan los mismos conceptos y formatos universales. Los componentes del material con el que se
trabaja tienen los mimos tamaños, las mismas formas, peso y colores. De esta manera, se asegura de
acuerdo con los principios Montessori, que la libertad en un ambiente preparado provoque inteligencia y
desarrollo humanos.
Este desarrollo de las cualidades humanas se observa por ejemplo en la interrelación dentro de la
comunidad, ya que los estudiantes tienen la oportunidad de observar y reaccionar ante las necesidades
de los compañeros de su mismo ambiente. Por ejemplo, en los niños grandes surge un instinto natural
de ayuda y protección hacia los más pequeños.
Los niños de colegios Montessori están habituados a relacionarse con amabilidad, buenos modales y
respeto, se procura el bien común, no se fomentan las rivalidades por conocimientos, prestigio o
atención.
Posiblemente al leer este texto se genera una idea ambiciosa de un modelo educativo, sin embargo la
Dra. María Montessori al crearlo hace más de cien años, tuvo una visión universal y permanente donde
el eje de este método es enfatizar las actividades dirigidas por los propios niños, liberando así su
potencial máximo.
Efectivamente como en todo, existen muchos mitos alrededor del método donde el más generalizado es
que los niños Montessori no viven en una realidad y que se encuentran aislados al no aprender en un
sistema tradicional y mayoritario. Precisamente Montessori provee de una educación para la vida, con
acercamientos al conocimiento que no se quedan únicamente en abstractos. Hay objetivos muy claros
al incentivar constantemente a la investigación en la realidad, en la experimentación, en la cultura, la
universalidad, la inclusión, la libertad de elección y la autonomía, todos ellos conceptos que manejarán
como adultos en un mundo real.

Tampoco es verdad que son niños que no se adaptan a otros sistemas, al contrario, desarrollan
cualidades que les permitirán ser responsables, autodisciplinados e independientes y por ende
cooperativos y socialmente consecuentes. La forma de trabajo les permite conocer sus propias
limitaciones, sus capacidades, son seguros de sí mismos porque están acostumbrados a pensar y
crear.
El conocimiento apasiona al niño sin necesidad de obligarlo porque él mismo eligió aprender, se
concentró y superó el desafío. Además las dinámicas son distintas, son muchas las opciones para
aprender, pueden ser medios lúdicos, de trabajo en equipo, demostrativos, experimentales,
compartiendo o investigando, sin premios ni castigos, únicamente por el convencimiento propio de
aprender.
Los juicios son innecesarios para un niño. Cuando un estudiante se esfuerza o no, las calificaciones
pueden resultar frustrantes y no precisamente reflejan el proceso cognitivo. Lo que los niños requieren
saber es que su trabajo está bien hecho a través de la evaluación diaria, disfrutar cuando sus
resultados son óptimos y en caso de error tomar el control y decisiones nuevas. Para el ser humano es
natural la búsqueda de desafíos y los niños son los más persistentes.
El papel del adulto es muy importante. Los maestros o guías Montessori observan, evalúan y reevalúan
para que se favorezca en el niño la independencia individual, además constantemente hace preguntas
al niño para desarrollar en él la capacidad de razonamiento, motivando así su imaginación y
permanentemente incentivando a la investigación.
El guía debe tener constante autopreparación y un gran espíritu de servicio. El servicio no se refiere a
atender físicamente al niño, sino un servicio al espíritu, eso es lo que fluye en la educación. Mantiene la
certeza de que cada estudiante logrará una libertad intelectual, una independencia de pensamiento que
tarde o temprano derivará en un individuo que trabaje y funcione por sí mismo.
Es fundamental que los padres de familia en la búsqueda de una escuela con el Sistema Montessori
en León o en cualquier otra ciudad, se cercioren de que efectivamente se lleva el sistema bajo los
estándares necesarios, porque como se ha podido observar en este texto, son muchas las ventajas que
los estudiantes adquieren.

Close Menu